…eran ya casi las seis, el agua brillaba y mis ojos cansados huyeron hacia otro lugar, estabas tu entre algodón de azúcar, mis pupilas se dilataron entonces, no sabia que hacer…. Esas eran la palabras de un hombre enamorado, de esos locos que se enamoran de un girasol en un campo de rosas, a los que les parece que el tiempo no es mas que una fugaz ráfaga bajo el hechizo hormonal. La conocí una noche me decía el; una de esas que nada se espera, en las que el cielo esta despejado, las estrellas ni se miran y la luna esta en otra parte, lejos de ser una velada romántica, todo indicaba que seria una taciturna noche, y quizá acompañada por un par de payasos de cantina que gustan del amargo sabor, para olvidar lo amargo de sus vidas. Así se planteaba todo aquella vez, no fue hasta que decidió salir de casa y ando un par de cuadras y vio que una sombra en el asfalto aparecía, los ojos curiosos se levantaron y cruzaron con los de ella (allí dio un suspiro el ...
Breves pensamientos, opiniones, cuentos cortos y un par de ilustraciones para acompañar. No espere encontrar la verdad, solo un poco de libertad.